Señores, noche de arte en Palermo Soho (porque es así, poco a poco vamos afanando nombres de otros barrios o lugar más cool del mundo y se los vamos chantando a nuestro enorme y querido Palermo, que se extiende cada vez más como hasta Villa Crespo -Palermo Queens).
La locura se visitió de gala en una celebración muy paqueta, y como he tenido buenos comentarios de mi reseña anterior, me propongo comentar un poquito "la cheno de acheno, biarru".
Luego de mi debido paso por el psicólogo que me confirmó que estaba suficientemente loco como para asistir a otro hecho artístico de Lluís, me dirigí raudamente hacia las veraniegas callecitas de Plaza Serrano a bordo de un retrasado 55. Mi destino: el copete inauguratorio de la exposición del gran artista alemán Erik von Rafni, organizada por la Embajada de la República Democrática de Patrinalem.
A mi llegada tuve oportunidad de encontrarme con gratas personalidades con las que he sabido codearme. Además del queridisimo Lluís, invitado por la Embajada a exponer sus trazos, saludé a algún integrante de Kriazombis y al afamado ex-guitarrista de la Verde Reagge, don Mariano Rozanski a quien quizás recuerden de algún salto alocado. Luego se sumaron algunas de las distinguidas figuras con las que comparto mis días laborales, y el siempre bienamado "Ponce, Cristian Ponce" que nos contó sobre un peculiar ritual de zonas lejanas llamado "salir a horario de la oficina".
Una cálida nochecita de octubre nos encontró con una copa en la mano, recorriendo las inmediaciones del palermino bar Vauxhall, sito en Thames 1514, apreciando las obras de Rafni, Ràfols y Miani.
No podría abandonar estas teclas sin mostrarles las obras que más me gustaron.

Como no podía ser de otra forma, la noche terminó en Prólogo, tomando cerveza y comiendo unas prepizzas baratas que nos hicieron pasar por pizza.







